A tan sólo unos minutos de la ciudad de La Paz, Baja California Sur, México; contamos con un sitio único, reconocido a nivel mundial por la belleza de su paisaje. Este sitio es Balandra, uno de los lugares de recreación más populares para los habitantes y visitantes de la ciudad, quienes disfrutamos de sus playas y su entorno natural. Debido a su cercanía a la ciudad y por la belleza de sus costas, las playas de Balandra son visitadas habitualmente por miles de personas.

Balandra es una bahía costera que incluye un espectacular y saludable bosque de manglar y hermosas playas arenosas. Se ubica dentro de una de las principales cuencas hidrológicas de La Paz, y como elemento central de este paisaje se encuentra el hongo, que es un ícono de nuestra ciudad.

Diez años han transcurrido desde la primera vez que un grupo no mayor a 50 personas decidieron recorrer en bicicleta 26 km hasta llegar a Balandra con el objetivo de conmemorar el día mundial del medio ambiente y conservar esta icónica playa para el goce y disfrute de la sociedad paceña.

Desde entonces, más de 2500 personas locales y visitantes hemos realizado este paseo admirando la unón entre desierto y mar, recorriendo kilómetros en comunidad con el mismo objetivo que hace 10 años.

Este domingo 8 de julio del 2018, 420 personas se dieron cita a las 7am frente al Hotel Marina y en la playa de Pichilingue para llegar a Balandra en bicicleta, kayak, paddle board y corriendo. Este día, además de que festejamos el día mundial del medio ambiente, festejamos que los paceños nos hemos movilizado para que Balandra sea un Área Natural Protegida y que podamos disfrutar de los paisajes naturales que nos ofrece nuestra ciudad.

El Colectivo Balandra agradece a cada uno de los socios, colaboradores, voluntarios, staff y participantes que año con año son parte de este evento, estamos convencidos que esta tradición no sería posible sin la participación de cada uno de ustedes.

Gracias a todos por darnos la confianza y acudir al paseo con sus familiares y amigos, por atreverse a llegar a Balandra de una forma diferente, sustentable e igualmente divertida.

Nos vemos en la siguiente vuelta al sol.